Propiocepción

Defensa ante movimientos que pueden lesionar una articulación.

La propiocepción es un sentido que informa al organismo de la posición de las diferentes partes del propio cuerpo. Gracias a él nuestro cerebro tiene conciencia del estado y posición de las articulaciones, facilitando los movimientos que se han de realizar en cada momento. Cada articulación, ligamento, músculo y tendón contiene una gran cantidad de receptores propioceptivos que dan la información necesaria sobre la posición y los movimientos de nuestras articulaciones, así como el nivel de tensión de músculos, tendones y ligamentos.

Los impulsos nerviosos generados por los receptores propioceptivos informan de la posición estática o dinámica de las articulaciones al cerebro. Este procesa la información y la envía de vuelta ajustando la posición correcta y exacta de cada articulación.

Mantener el equilibrio hace trabajar los músculos y en especial los músculos CORE. Este equilibrio actúa como mecanismo de defensa ante movimientos que pueden lesionar una articulación, si es lenta o exagerada el mismo movimiento de protección puede ser el causante de una lesión.

Son muchos los estudios que han demostrado que el entrenamiento propioceptivo provoca un descenso en las lesiones de los deportistas. Los ejercicios que se realizan buscan la toma de consciencia, sensibilización y potenciación de las estructuras articulares, musculares, tendinosas y óseas más propensas a dañarse. Su objetivo es provocar situaciones inestables, pero controladas, para que las articulaciones se estimulen.