Desde hace un tiempo estamos oyendo sin parar la palabra PROPIOCEPCIÓN. Muchos no saben qué significa, pero la imagen que les viene a la cabeza es poner al perro en un equipo inestable, tipo cacahuete, pelota de pilates, pods…, todo lo que sea el “más difícil todavía”, para sacar pecho de lo que el perro sabe hacer.

Vamos a intentar aclarar el significado de esta palabra que se ha puesto tan de moda en el mundo canino, tanto a nivel de educación canina como en preparación física de perros de deporte.

La palabra propiocepción deriva de “propio”, que significa de “uno mismo” y “cepción”, que significa “consciencia”. De manera que si unimos ambos términos el significado es la percepción de lo propio: la consciencia de la propia postura corporal con respecto al medio que nos rodea.

Para hacerlo más coloquial podríamos explicarlo como la capacidad innata de respuesta que tiene nuestro cuerpo de detectar el movimiento y posición de las articulaciones. Esta capacidad es importante en movimientos comunes y diarios que realizamos. Por ejemplo: si nos torcemos un tobillo la respuesta inmediata sería volver a la posición correcta.

Esto se vuelve especialmente importante en los movimientos deportivos, que requieren una especial coordinación.

Como hemos dicho es un “sentido innato” pero, ¿hemos descubierto otro sentido más de los que conocíamos? ¡No! ¡Ni mucho menos!

  • La propiocepción es un “sentido de interocepción”. Gracias a él nuestro cerebro tiene conciencia del estado interno del cuerpo.
  • Los 5 sentidos que conocemos: tacto, vista, oído, olfato y gusto son “sentidos de exterocepción”, que nos permiten percibir lo que ocurre en el exterior de nuestro cuerpo.

Aún siendo un sentido innato se puede trabajar para mejorarlo, mediante trabajos propioceptivos que nos ayudarán a mejorar: la estabilización de las articulaciones, la reacción muscular, la fuerza, la coordinación y la flexibilidad. Y con ello, ayudar a disminuir las posibles lesiones y mejorar el rendimiento deportivo de nuestro perro.

¿CÓMO SE TRABAJA?

A través de ejercicios de equilibrio, coordinación y cambios de superficie. Es importante que estos ejercicios se empiecen de manera simple y se aumenten progresivamente las variables en los entrenamientos.

Antes de pedirle a tu perro que haga ciertos ejercicios en algún elemento inestable (Fitbone, Discos de equilibrio, Twist, Cacahuete), el suelo o las superficies estables son el paso más importante en su programa de entrenamiento.

Seamos sensatos y pensemos con la cabeza, aunque lo que realmente os emocione es subir al perro en todas “esas cosas guays”.

Párate y piensa:

  • ¿Es seguro para mi perro?
  • ¿Mi perro está preparado físicamente?
  • ¿Se cómo usar el material inestable?

Seamos lógicos, nadie entra en la primera clase de cualquier deporte y empieza al nivel avanzado porque mola más. Todo tiene un proceso y sobre todo un PROGRESO GRADUAL. Entonces…¿por qué se lo exiges a tu perro? Sólo porque tengas prisa en progresar no quiere decir que el perro esté listo para ello.

La propiocepción es una “herramienta” más del Fitness Canino para ayudar en los programas de ejercicios, donde llegaremos a encadenar ejercicios convirtiéndolos en secuencias, trabajando desde la calma (guías y perros) y controlando muy bien el cambio de variables.

Hacer ejercicio aumenta la neuroplasticidad, es decir la capacidad del cerebro de hacer nuevas conexiones y trazar nuevos caminos.

CONCLUSIÓN

Con todo lo explicado espero que quede un poco más claro el significado de PROPIOCEPCIÓN y, sobre todo, que no le deis el significado erróneo que en muchos casos circula por las redes. Los fisioterapeutas (humanos y caninos) utilizan mucho los ejercicios de propiocepción en sus programas de rehabilitación para evitar futuras lesiones y a menudo se echan las manos a la cabeza cuando observan que este término se usa erróneamente en muchos contextos.

Hacer propiocepción no genera “vínculo”. Si vas al fisio o haces entrenamiento físico no generas “vínculo” con tu entrenador o fisio al hacer propio.  Conseguir vínculo con tu perro es un trabajo diario de cariño, respeto, trabajo, juego… Y se consigue con cualquier actividad divertida que hagas con él.

Tampoco es la solución para ciertos problemas de conducta caninos. Sí puede ser una ayuda como herramienta, igual que un arnés, un collar una correa o un clicker pero no la solución. Cualquier entrenamiento operante genera confianza, cualquier control sobre las elecciones generará confianza. NO es propiocepción, es un entrenamiento reforzado positivo.

Hay que tener en cuenta que algunos entrenamientos de propiocepción son coactivos y podrían empeorar ese comportamiento (el miedo) de esos perros. Como por ejemplo cuando el perro no quiere hacerlo pero no se le permite evitarlo o no hacerlo y se le guía induciéndolo para subir al equipo inestable.

El trabajo para solucionar ese problema de conducta está en tu mano y se llama: ¡UN BUEN PROFESIONAL, PACIENCIA, CONSTANCIA, TIEMPO y TRABAJO!