Durante este largo confinamiento, muchos os habéis preguntado cómo debería ser la vuelta a los entrenamientos de vuestras disciplinas deportivas. Por suerte, hemos podido contar con entrevistas de grandes profesionales del mundo del deporte canino y todos coincidíamos con lo mismo: CON CABEZA, NO DE CABEZA.

Este largo periodo de tiempo nos ha afectado igual a los humanos que a los perros: hemos perdido tono muscular, nos ha alterado a nivel emocional y hemos sufrido una disminución en nuestra capacidad cardiorrespiratoria. Hay estudios (en humana) que indican que en 8 semanas de inactividad se pierde un 45% de capacidad cardiorrespiratoria. Ya que en perros existen muy pocos estudios de este tipo, lo tomaremos como referencia.

¿Cómo retomamos los entrenamientos?

Estas semanas atrás hemos tenido un desconfinamiento progresivo, nos han dejado salir a hacer ejercicio a primera hora de la mañana y a última hora de la tarde. Es un buen momento para empezar a coger ese cardio que hemos perdido tanto los perros como nosotros.
Pero, ¡atentos! Antes del confinamiento, teníamos unas temperaturas más bajas y volvemos con baja forma física y temperaturas más altas.

Podemos aprovechar la primerísima hora de la mañana para empezar a trotar con nuestro perro o para realizar paseos por la montaña (sin tirar palos ni piñas, que os conozco). Paseos de descompresión para ir cogiendo, poco a poco, capacidad cardiorrespiratoria.
Si lo que quieres es correr con tu perro, recuerda empezar con CACOS (caminar-correr) y en tiempos progresivos: la primera semana 10 minutos, la segunda semana 15 minutos, la tercera semana 20 minutos, 3 veces por semana.

Si aún no lo has hecho, es el momento de plantearte empezar a trabajar la forma física de tu perro y el fitness canino es una gran opción. No solo trabajo de “propio” (no me gusta llamarlo así) Para una buena preparación física de tu perro, en su programa debe trabajar los cuatro pilares básicos: FUERZA, RESISTENCIA (CARDIO), FLEXIBILIDAD y EQUILIBRIO.

También quiero hacer un apunte: es importante saber dónde ha vivido el perro durante el confinamiento, si ha tenido acceso a espacio donde correr, si ha tenido acceso a una pista de agiltiy, si ha seguido entrenando, si ha trabajado fitness… Por eso no podemos generalizar.

Llega el gran día… ¡A entrenar!

Seguramente estemos más emocionados nosotros que nuestros perros. Nos morimos por entrar como locos en la pista de agility y hacer un entrenamiento de los de “mundial” pero, ¿realmente crees que estais preparados tu perro y tú? Sé sincero, ¡el 90% sabemos que no! Así que ten cabeza si no quereis acabar lesionados ambos.

Es el momento de empezar de cero de nuevo:

  • Muchos perros durante el confinamiento han bajado su motivación. Trabaja el juego, la motivación, el control en la pista. Los obstáculos ya los sabe hacer, todo llegará cuando este en forma de nuevo.
  • Empieza a incluir en los entrenamientos de tu perro una rutina de calentamiento, es imprescindible para cualquier deportista.
  • Empieza los entrenamientos a menos intensidad que antes del confinamiento, por ejemplo, a la mitad. Es decir: la mitad de tiempo, la mitad de repeticiones, saltos por debajo de su categoría, entrenos cortos y de calidad.
  • Recuerda que no está en forma, y ha de volver a coger forma física.
  • Te recomiendo no hacer pistas enteras, haz ejercicios cortos, con objetivos marcados y pocas repeticiones.
  • Evita trabajar obstáculos que requieren una forma física que aún no tiene: slalom, empalizada, balancín, giros cerrados…Requieren un tono muscular que tu perro aún no tiene  y los riesgos de lesiones son altos en las dos primeras semanas de aclimatación.
  • Haz un cool down después de entrenar, una vuelta a la calma es necesaria para tu atleta canino.
  • Visita a tu veterinario rehabilitador o fisioterapeuta canino para que establezca los estiramientos adecuados para tu perro, son indispensables.

Otra cosa de gran importancia es realizar una revisión veterinaria antes de la vuelta para saber cómo se encuentra tu perro, sobre todo si tiene una lesión y ha estado inactivo durante el confinamiento. Visita a tu veterinario, a tu fisioterapeuta canino o veterinario rehabilitador, antes de realizar cualquier programa de ejercicios o entrenamiento. Ellos son los encargados de la salud de tu perro.

Gracias a todos los que priorizáis la salud de vuestro compañero canino por encima de los triunfos, copas, medallas, entrenamientos y competiciones.
Si queremos que las disciplinas deportivas caninas se reconozcan como deporte, somos nosotros los responsables de ese cambio y debemos empezar por tratar a nuestros compañeros de cuatro patas como lo que son: ¡ATLETAS CANINOS!